Aviso legal
Puzlia es un proyecto personal: un sitio para jugar a puzzles de lógica clásicos sin límite diario. Esta página existe porque la Ley 34/2002 (LSSI-CE) pide que cualquier web con presencia pública diga con claridad quién está detrás.
Titular
- Titular: Álvaro Díez, como persona física.
- NIF: [PENDIENTE — rellenar antes de publicar]
- Domicilio: [PENDIENTE — rellenar antes de publicar]
- Correo: hola@puzlia.com
- Sitio: https://puzlia.com
Qué hace este sitio
Puzlia genera puzzles de lógica en tu navegador y te deja resolverlos. Es gratis, no necesita cuenta y no hay nada que comprar. Cada puzzle se crea en tu propio dispositivo con JavaScript ejecutándose en local — ningún puzzle se descarga de un servidor, y por eso la web sigue funcionando sin conexión.
Uso del sitio
Puedes jugar cuanto quieras, compartir enlaces de puzzles y publicar capturas o grabaciones de tus partidas. Lo que no puedes hacer es intentar interrumpir el servicio, usarlo para distribuir contenido ilícito, o rastrearlo de forma que lo degrade para los demás.
Propiedad intelectual
El código, la identidad visual, el logotipo y los textos de Puzlia pertenecen a su autor. Los géneros de juego no: Takuzu (o Binairo), Star Battle, Numberlink y Sudoku son tipos de puzzle clásicos que no son de nadie, y Puzlia los implementa con motores, estética y nombres propios.
Sin garantías
El sitio se ofrece tal cual. Es un proyecto que se mantiene en ratos libres, así que puede caerse, cambiar o perder funciones sin aviso. Tus rachas y récords viven en el almacenamiento local de tu navegador, lo que significa que borrar los datos de navegación los elimina para siempre — no hay copia en ningún servidor desde la que recuperarlos. La comparación de tiempos del diario, que es opcional, tampoco es una copia de seguridad: guarda un tiempo, no tu progreso.
Enlaces externos
Puzlia puede enlazar a otros sitios. No los controla ni se responsabiliza de su contenido.
Legislación aplicable
Se aplica la legislación española. Cualquier controversia se somete a los juzgados del domicilio del titular, salvo que una norma imperativa disponga otra cosa — las personas consumidoras conservan el derecho a reclamar ante los tribunales de su lugar de residencia.